sábado, 23 de enero de 2016

Formando nuevos valores ambientales.

En la actualidad la sociedad es cada vez más compleja y global, pues los cambios suceden a gran velocidad y cada vez se acrecienta la necesidad formar individuos capaces de manejar dicha complejidad e interpretar la interdependencia de los fenómenos mundiales. Es decir, formar Individuos integrales, preparados para comprender y utilizar plenamente sus capacidades dando como resultado personas autónomas, libres, responsables y aptas para integrarse a la sociedad.

En este orden de ideas, a nivel mundial por medio de conferencias, diálogos y declaraciones se han reestablecido los fines de la educación, que según El Foro Mundial sobre la Educación, Marco de Acción Regional "Educación para todos en las Américas " (Revista Iberoamericana de Educación N° 22, 2000), son: 
“Universalizar el acceso a la misma y promover la equidad, para brindarle a todas las personas la oportunidad de lograr y mantener un nivel aceptable de aprendizaje, brindando las oportunidades necesarias para desarrollar y fortalecer la formación integral de las personas a lo largo de toda la vida y promoviendo en cada educando la capacidad de definir su proyecto de vida, basado en los valores de libertad, paz, solidaridad, igualdad, respeto a la diversidad, justicia, responsabilidad y bien común”. 
Sin embargo a pesar de lo antes mencionado, hoy en día a nivel mundial existen una gran cantidad de jóvenes que están en las aulas por horas con profesores exigiéndoles cumplir con un conjunto de reglas pre-establecidas, enseñándoles a repetir sucesivos textos de memoria, aplicando exámenes para que repitan razonamientos que ellos no crearon, agotando continuamente la capacidad creativa del individuo, tan necesaria en la sociedad actual. Por estas razones, se requiere nuevos acercamientos y modelos diferentes de hacer las cosas para fomentar la innovación (Alvin y Toffler, 2006). 

En función de lo anterior, es importante mencionar que la agroecología es la ciencia que estudia la estructura y función de los agroecosistemas desde el punto de vista de sus relaciones ecológicas y culturales. En su dimensión política la agroecología es considerada como un instrumento de cambio social, por lo que deja de ser un fin en sí misma, para convertirse en una estrategia para alcanzar ese bien mayor, cual es el de la transformación de las sociedades no sólo rurales sino también urbanas. Sociedades basadas en la autodeterminación de los pueblos que crean relaciones sociales y comerciales justas y equitativas.  De la misma manera, la transformación de las sociedades esta supeditada a los valores que confluyen en la sociedad, arraigadas desde el hogar y basadas en lo cultural y en lo ecológico. 

Todos sabemos la importancia que tienen los valores en nuestra sociedad, ahora en la actualidad es un tema muy de moda ya que dichos valores, que deben ser inculcados desde pequeños, se están perdiendo día a día o están cambiando, de forma que los adolescentes carecen de ellos y esto se hace patente en el sistema educativo desde el cual se deben seguir desarrollando la educación en valores que previamente se debió iniciar desde el seno familiar. En consonancia con este tema nos encontramos un referente bibliográfico que lo aborda desde la perspectiva del profesorado: “El valor de educar” del escritor Fernando Savater, de este libro puedo señalar algunas frases que nos ayudan a introducirnos más en esta temática:

“[…] Nacemos humanos pero eso no basta: tenemos que llegar también a serlo[…]”, a través de esta premisa podemos darnos cuenta de la necesidad de moldear al ser humano para lo que se hacen necesarios valores como la tolerancia, igualdad, respeto…, el ser humano necesita que se le “dome” por decirlo de alguna manera y ese moldeamiento debe ser el adecuado y por ello desde la escuela se deben inculcar los principios básicos de la humanidad, de ahí que señale: “[…] Quien pretende educar se convierte en cierto modo en responsable del mundo ante el neófito.… Hacerse responsable del mundo no es aprobarlo tal como es, sino asumirlo conscientemente porque es y porque sólo a partir de lo que es puede ser enmendado […]”, lo que aprendan nuestros alumnos/as depende en cierto modo del profesor/a que se haga responsable de llevar a cabo ese aprendizaje y ese profesor/a no debe quedarse en aquello que ya está escrito porque tiene las armas suficientes para hacer que la futura sociedad que será reinada por nuestros actuales alumnos/as cambie de manera positiva inculcando en ellos valores positivos con los que afrontar el mundo desde una perspectiva humana y racial. De aquí que Fernando Savater cite que: “[…] El ideal básico que la educación actual debe conservar y promocionar es la universalidad democrática […]”, podemos cambiar nuestra sociedad contando siempre con toda ella, no por nosotros mismos ni de manera independiente.

Desde este señalamiento, se puede inferir que la educación y los valores son términos que de alguna manera tiene relación, debido a que lo fundamental es mantener una comunicación comprehensiva en nuestros hijos para formar en ellos la conciencia. De alli, que los valores se fundamentan en la motivación, responsabilidad, así como en entender los procesos en los cuales el objeto, el sujeto esta presente en una realidad subjetiva. 
Las realidades peculiares del ser humano sólo pueden ser captadas por el sujeto que las vive y las experimenta, y exigen ser estudiadas mediante métodos fenomenológicos, porque no se está estudiando una realidad objetiva y externa, sino una realidad cuya esencia depende del modo en que es vivida y percibida por el sujeto (Martínez, 2009)

De lo antes expuesto, como parte de la complejidad del ser humano, se puede señalar  que cada uno de nosotros somos capaces de vivir experiencias cercanas en donde solamente la percibe quien la vive. Si la realidad fuese otra, no existiria tales vivencias.

A partir de todo lo que se ha expuesto, quiero a través de las evidencias fotográficas se observe las vivencias que desde cualquier ámbito de acción podemos formar y/o educar personas que valoren el momento y la experiencia que están viviendo. En este caso, se muestra lo que conocemos como proceso de germinacion de semillas de auyama (Cucúrbita máxima L.).  Esta, una experiencia vivida por un grupo de estudiantes que durante un lapso de tiempo deben demostrar que lo que están realizando con esfuerzo, dedicación y lo mas importante el amor,  los lleve a valorar todo ese camino recorrido en este andar. 




REFERENCIAS CONSULTADAS

Alvin Toffler y Heidi Toffler, (2006), La revolución de la riqueza.Traduccion Julià de Jòdar. Madrid, España, Editorial Debate.
Martínez, M. (2009). Ciencia y Arte en la Metodología Cualitativa. México: Trillas
 Revista Iberoamericana de Educación (2000), Foro Mundial Sobre la Educación, Marco de Acción Regional, Educación Para Todos en las Américas, N° 22 Pg. 161-181.
 Otero Martínez, N.: ¿Cómo educar en valores en nuestra sociedad actual?, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, marzo 2009. www.eumed.net/rev/cccss/03/nom2.htm